viernes 5 de febrero de 2010

Psicopolítica o la maldición de Casandra

Por suerte hay gente que mantiene las ideas claras, al contrario de otros que nunca supieron o ya se olvidaron de carlos, los patacones y el trueque.

Los futurólogos negros traen suerte, por Orlando Barone



Entre las maldiciones que desde el oráculo mediático se anuncian, figura la inflación galopante. Tema que los tienta, más que la nostalgia del celo a las gatas castradas.
Quienes predecían un verano sin consumo, sin turismo, sin electricidad y sin combustible- y fallaron las varias profecías- ahora para tratar de reivindicarse empiezan a augurar el descontrol de los precios. Desde consultoras, cámaras y corporaciones, muy interesadas en que la hecatombe se cumpla, especulan que a tamaño éxito del verano -que no se bancan y los hace retorcer de impotencia- sobrevendrán consecuencias sombrías. Otra vez la cantinela de que para comer un bife de chorizo habrá que ser rico. Otra vez las predicciones acerca de que tanto consumo no se condice con no sé que tabla de la lógica de oferta y de demanda, y otra vez a consultar a los fabricantes del Viagra para que hablen mal del chancho y no les haga competencia.
Y así se suman los heraldos negros de la profecía repartiendo maldiciones. Cuentan con la colaboración estúpida de muchos (y no pocos) heralditos útiles idiotas de los medios, repitiendo el sonsonete del infortunio que se viene. Y colaboran en la difusión de vaticinios miles de Mirtha Legrand, y de Mesas de Enlace vocacionales, adiestradas en predecir vacas y cereales que se extinguen, a la par que el presente lo disfrutan a molleja y ojo de bife.
Cómo fatigan el futuro para encontrar inminentes desastres. Apenas el Gobierno legitima índices favorables, los tergiversan o los subvierten. Y no bien mejoran el empleo y la producción y la demanda, salen los augures a escupir el asado. Cuanto más lo escupen más rico sale. Que sigan augurando y equivocándose.
Cada profecía oscura que adelantan nunca se cumple. Así que hay que celebrarlas a favor y no en contra. Lo que ellos vaticinan peor, es justamente lo que mejora.
En la antigüedad, a la diosa griega Casandra, experta en profecías, la condenaron a que siguiera profetizando pero sin acertar una. Auguraba sin sentido. Al cohete. Casandra abría la boca y era como nada. Su destino fue anticipar desastres que jamás se cumplían.
Entonces los ciudadanos griegos, ya avivados de la chantada, cada vez que les auspiciaban catástrofes esperaban prosperidades. Con el tiempo se acostumbraron a oír los malos augurios como augurios felices. Igual nosotros.

jueves 23 de julio de 2009

Mafalda tiene razón

Mafalda .... A los 50 somos ricos !!!! ja ja ja







Plata en los cabellos.
Oro en los dientes.
Piedras en los riñones.
Azúcar en la sangre
Plomo en los pies.
Hierro en las articulaciones.
Y una fuente inagotable de Gas Natural.

¡¡¡¡Nunca se pensó que a partir de los 50

se pudiera llegar a tener

tanta riqueza!!!!




domingo 7 de junio de 2009

Memoria





" Ahora, durante casi un año no pensaré en otra cosa, abandonaré mi casa y mi trabajo, me llamaré Francisco Freyre, tendré una cédula falsa con ese nombre, un amigo me prestará una casa en el Tigre, durante dos meses viviré en un helado rancho de Merlo, llevaré conmigo un revolver y a cada momento las figuras del drama volverán obsesivamente. "


Rodolfo Walsh
Operación Masacre (fragmento)

lunes 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti


Defensa de la alegría

a trini

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias y las definitivas
defender la alegría como un principio

Defenderla del pasmo
y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

Defender la alegría
como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

Defender la alegría
como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

Defender la alegría
como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

Defender la alegría
como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas del azar
y también de la alegría

martes 12 de mayo de 2009

Antonio


Antonio Vega dixit






www.quedeletras.com

domingo 10 de mayo de 2009

Albert Casals

El vídeo está en catalán pero eso es lo de menos.

Albert Casals tiene 17 años y entre los 5 y los 9 un tratamiento para curarle la leucemia lo dejó en silla de ruedas. Pero eso tampoco es lo importante.

Lo importante es que es feliz, su risa no miente, sus ojos no mienten. Sabe lo que quiere y cómo conseguirlo y tiene una familia que lo acompaña.

Sos un maestro Albert.

jueves 5 de marzo de 2009

Arboles



Foto: Flickr - IDIAY



Cada uno tiene su mirada propia y su interpretación, sus deseos, sus tiempos, sus esquemas y sus necesidades, y también sus limitaciones. Sin embargo, muchas veces coincidimos. Es más, nos buscamos para poder coincidir.

De los entrecruzamientos surgen las redes, y ese sería el bosque. Sin embargo, a mí muchas veces me interesan más los árboles, que vendrían a ser algo así como las intersecciones, los puntos de unión que nacen de las afinidades, las "sincros", como dice Juani.

Porque en esos puntos viven los "milagritos cotidianos" de la comunicación. Y todavía hay algo mejor: esos puntos son brotes, yemas, de las que surgen ramas nuevas para que el bosque esté aún más vivo. Y ya sabemos que cuánto más se expande el bosque más oxígeno para el planeta...

Mis árboles con forma de blogs, de tuit o de lo que sea, pero que no son otra cosa que amigos agradecidos, que pasan, vuelven, están.

Me gustaría escribir más y mejor, pero mientras espero que llegue ese momento aprovecho para regar mis árboles con comentarios, leyéndolos y escribiéndoles.